Hay un experimento que los profesionales sanitarios recomiendan y que da resultados sorprendentes: vaciar sobre la mesa la bolsa o el cajón de las medicinas y mirarlo con calma. Suelen aparecer cajas caducadas, medicamentos repetidos con distinto nombre, tratamientos que empezó un especialista hace años y nadie ha vuelto a valorar, y algún «por si acaso» de origen incierto. No es descuido de nadie: es lo que pasa, sencillamente, cuando se acumulan años, médicos y recetas.
Tomar varios medicamentos a la vez es habitual, y muchas veces necesario, a partir de cierta edad. Pero cuantos más fármacos, más posibilidades de interacciones, duplicidades y efectos no deseados, y por eso los especialistas insisten en el seguimiento. Los estudios en pacientes mayores hospitalizados dan idea de la magnitud: en una investigación española reciente en un servicio de geriatría, más de la cuarta parte de los pacientes tenía prescritos más de diez medicamentos, y se detectó una alta prevalencia de tratamientos susceptibles de mejora. La respuesta del sistema sanitario existe y tiene nombres concretos: revisión y conciliación de la medicación (comprobar que todo lo que se toma sigue teniendo sentido y no choca entre sí) y, cuando procede, desprescripción, que es retirar de forma ordenada y supervisada lo que ya no aporta. Todo ello, siempre, decidido por su médico.
Lo que sí: pida una vez al año a su médico de cabecera una revisión completa de su medicación, especialmente tras un ingreso hospitalario o cuando un nuevo especialista añada algo al tratamiento. Lleve la lista completa de todo lo que toma, incluidos los productos de herbolario y los suplementos, que también cuentan e interaccionan. Apóyese en su farmacéutico, que es un aliado de primera para resolver dudas sobre cómo y cuándo tomar cada cosa, detectar duplicidades y avisar de interacciones, también con alimentos. Y use un pastillero semanal si el tratamiento es complejo, que la memoria no tiene por qué cargar con todo.
Lo que no, y esto es lo más importante del artículo: nunca deje, cambie ni añada un medicamento por su cuenta, ni siquiera «solo unos días para ver qué pasa», y desconfíe de cualquier consejo de medicación que venga de internet, de un conocido o de la televisión. Lo que a otra persona le sienta bien puede sentarle mal a usted. Elena, nuestra asesora de salud, puede explicarle en esta página qué significan los conceptos y ayudarle a preparar las preguntas para su médico; lo que nunca hará es decirle qué tomar o qué dejar, porque eso solo puede decidirlo su médico con su historia delante.
| La cita que merece la pena pedir: una revisión anual de toda su medicación con su médico de cabecera, con la lista completa en la mano. Media hora que puede ahorrarle muchos problemas. |
Fuentes: Anales del Sistema Sanitario de Navarra, estudios sobre atención farmacéutica en pacientes mayores polimedicados y sobre conciliación, revisión y desprescripción de la medicación (2022-2024); recomendaciones generales de uso responsable del medicamento.
Mayte
Asistente general de Canal Sénior
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